Lógicas regionales
Elecciones en Colombia y cómo siguen las protestas en Bolivia.
Buenas. Aquí Biole Weber. Hoy retomamos la región latinoamericana para actualizar la situación en Bolivia. Aunque antes vamos repasar el panorama de la previa electoral en Colombia de cara a las elecciones presidenciales del domingo. Los dos candidatos más votados se enfrentarán a un balotaje el 21 de junio, que (me da gusto anunciarles) cubriré desde Colombia. ¿Qué se juega en estos comicios?
Elecciones en Colombia
El domingo 31 es la primera vuelta electoral de las elecciones que definirán al mandatario colombiano que gobernará en el período 2026 al 2030. Se presentan 14 partidos, aunque todas las encuestas señalan 3 favoritos: Por la izquierda oficialista Iván Cepeda; por la derecha tradicional Paloma Valencia; por la extrema derecha Abelardo De La Espirella. En el caso de que ninguno obtenga un 50% de los votos -como probablemente suceda-, dos de ellos se enfrentarán a un balotage el 21 de junio. Empecemos por un repaso de los candidatos principales, aunque se puede consultar la lista completa de los candidatos aquí.
IVÁN CEPEDA, quien busca ser el sucesor de Gustavo Petro, es legislador desde 2010. Fue Representante de la Cámara por 4 años y luego asumió como senador hasta la actualidad. Va primero en las encuestas pero no pareciera llegar al 50% necesario para triunfar en primera vuelta.
Cepeda fue uno de los arquitectos del plan de Paz Total, la columna vertebral del gobierno de Gustavo Petro y la propuesta antagónica al plan de mano dura contra la guerrilla armada. El candidato propone continuar con el plan de paz basado en acuerdos con todos los actores involucrados en la violencia que atraviesa a Colombia, pero redoblando los esfuerzos de progreso social en las regiones afectadas.
PALOMA VALENCIA, la hija política del expresidente Álvaro Uribe, es la candidata de la derecha tradicional. Propone “volver al orden después del caos” del gobierno de Petro. Sus propuestas están centradas en la mano dura y la recuperación del territorio perdido ante el avance del crimen organizado.
ABELARDO DE LA ESPIRELLA es el outsider de extrema derecha que busca hacerse un lugar en el gobierno en el marco de una ola regional del crecimiento de candidatos como él, entre los que podemos pensar a Javier Milei acá en Argentina o Nayib Bukele en El Salvador. Es conocido por ser abogado de personajes cuestionables, entre ellos el estafador condenado David Murcia Guzmán y Alex Saab, conocido como el testaferro de Nicolás Maduro. Su principal propuesta es la mano dura al estilo Bukele y su impronta es machista, conservadora y hostil con los periodistas. Dice que es independiente pero lo bancan grandes grupos políticos de derecha radical como Salvación Nacional, Creemos de Antioquia y la casa Char de Barranquilla.
A propósito de la mención a Bukele, la semana pasada sacamos un episodio de EUT sobre su modelo de seguridad. Lo ven acá 👇
Un contexto de violencia
Todos los candidatos denuncian haber sido amenazados durante la campaña electoral. La violencia política está presente en esta contienda, como también está presente la violencia cotidiana en las ciudades de todo el país. El crimen, los homicidios, los secuestros y las extorsiones atraviesan la vida social colombiana. La disputa por el control del territorio entre el Estado y los diferentes grupos guerrilleros y criminales no es nueva en el país.
Estas elecciones están marcadas por el asesinato del precandidato de 39 años, Miguel Uribe Turbay, a mediados del año pasado. El político fue baleado mientras daba un discurso en el barrio de Modelia en Bogotá, la capital. El sicario fue un menor de edad de 15 años, quien también terminó internado tras recibir un disparo en la pierna. La Fiscalía atribuyó el crimen a una de las disidencias de las FARC, la Segunda Marqetalia.
La candidatura de su partido, el Centro Democrático, hoy está ocupada por Paloma Vidal. Pero el padre de Uribe Turbay, Miguel Uribe Londoño, decidió candidatearse para la presidencia por el honor de su hijo, aunque no parece tener chances de acercarse ni al balotage.
¿Qué mirar en estas elecciones?
Gustavo Petro es el primer presidente de izquierda en gobernar Colombia y pelea hasta el último momento para dejar una buena impresión. Petro enfrenta grandes críticas atravesadas por los resultados mixtos de la Paz Total. El mandatario tuvo buenos resultados con ciertas políticas sociales como la entrega de tierras a campesinos, la reducción de la pobreza o la cancelación de la deuda con el FMI.
La relación con Estados Unidos -que siempre es compleja para todos los países latinoamericanos pero aún más para los que están más al norte-, tuvo altibajos importantes. Petro enfrentó altísimos aranceles en la escalada tarifaria de Donald Trump, con un 25% para los productos exportados hacia Estados Unidos. El arancel fue un castigo de parte de Trump por la decisión de Petro de impedir el aterrizaje de colombianos deportados desde el norte. Las peleas y reconciliaciones entre ambos mandatarios fueron constantes.
Quien asuma ahora en la Casa de Nariño deberá estar a la altura de un convulsionado escenario geopolítico. La disputa entre EEUU y China por la influencia en la región, está marcada por un creciente intervencionismo por parte de Washington. El crimen transnacional, el narcotráfico, la capacidad de ofrecer a la ciudadanía paz y seguridad es fundamental para los candidatos. Aunque también tienen la dificil tarea de ganarse la simpatía del pueblo en un contexto de polarización exacerbado por la dinámica comunicacional de las redes sociales. La aparición de un candidato como De La Espirella, con posibilidades reales de desplazar a la derecha tradicional, es un síntoma más de un fenómeno mayor: el crecimiento de una agenda de extrema derecha que se moviliza a partir del rechazo a los esfuerzos progresistas y de izquierda. El escenario que se genere luego del domingo dependerá de la lógica local que tome este proceso transnacional.
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¿Cómo siguió Bolivia?
Sigue la tensión en las principales ciudades de Bolivia, a partir del conflicto de diversos sectores que rechazan el modelo de gobierno neoliberal del presidente Rodrigo Paz Pereira, quien gobierna hace solo 6 meses. Hoy se celebra el día de la madre en Bolivia y muchas mujeres se movilizaron del cementerio de La Paz: denuncian que el gobierno asesinó a 5 de sus hijos en la represión.
Los manifestantes, que agrupan diversos sectores de la sociedad -campesinos, indígenas, docentes, mineros-, piden la renuncia del presidente y bloquean los accesos a las principales ciudades. Se sumó también el anuncio de un paro de transporte indefinido, a partir de la crisis por la escacez y la mala calidad del combustible que llega al país y que con frecuencia daña los motores de transportistas y usuarios. El gobierno culpa a las protestas por el desabastecimiento, pero la crisis es anterior al inicio de las protestas.
La noticia de la tarde es que el gobierno derogó la ley 1341, que limitaba la capacidad del gobierno de declarar el estado de excepción que suspende las garantías constitucionales del pueblo. La decisión fue aprobada en el Congreso con el objetivo de ayudar al presidente a controlar y frenar las manifestaciones que llevan varias semanas activas. Hasta el momento de publicar este newsletter, Paz Pereira aún no decretó el Estado de excepción. De todas formas, hace una semana el presidente desplegó fuerzas armadas en las calles, para eso no necesita el marco del Estado de emergencia.
En este escenario, la derogación de la ley es leída como un mensaje a los manifestantes de que puede recrudecerse la represión que está en curso. Sin embargo, puertas adentro generó una tensión significativa: el vicepresidente Edmundo Lara, quien ya se había distanciado del gobierno por la represión, presentó un recurso contra la derogación de la ley. La presencia de Lara en la fórmula de Paz Pereira fue clave para el triunfo del gobierno actual, ya que el vicepresidente tenía una bancada mayor entre las filas de los movimientos sociales e indígenas.
El mandato constitucional
En las cuatro semanas que pasaron desde el comienzo de las protestas en Bolivia a partir de la convocatoria de la Central Obrera Boliviana, creció el pedido de renuncia de Rodrigo Paz Pereira. En este marco, el presidente decidió bajar su salario y el de sus ministros a la mitad. Una suerte de solidaridad con el sufrimiento de la crisis económica que denuncian los manifestantes. Esta decisión se suma a otros esfuerzos del presidente por reducir el rechazo contra su figura que crece en las calles. También intentó negociar con los diferentes sectores involucrados e hizo algunas reformas superficiales en el gabinete.
Rodrigo Paz Pereira parece intentar aplacar las movilizaciones sin quedar como un fanático de la mano dura, aún cuando ya ordenó la represión que llevan adelante sus fuerzas policiales y de seguridad. Por lo pronto, las protestas continúan.
¿Y ahora qué?
El desabastecimiento, no solo de combustible sino también de alimentos y medicamentos, genera un malestar creciente en la población no alineada con las protestas. Pero los manifestantes siguen adelante con los bloqueos bajo la premisa de que las cosas estaban mal desde antes y se pueden poner peor si el gobierno sigue en este camino. Las protestas no tienen fecha de finalización, pero el desgaste es acumulativo. Especialmente para las comunidades rurales que desde antes del comienzo de las movilizaciones marcharon desde el norte para pedir la derogación de la ley de tierras. Algunos analistas señalan que las cabezas de los movimientos que hoy encabezan las marchas tenían la expectativa de lograr mejores acuerdos con el gobierno de Paz Pereira y por eso lo votaron. Pero esa expectativa se frustró y Paz Pereira se volvió un enemigo claro y el portador de la política neoliberal que rechazan.
El distanciamiento de Edmundo Lara del presidente alimenta el conflicto en la medida en la que reconoce la legitimidad de los reclamos de los manifestantes. Por su parte, el oficialismo señala al expresidente Evo Morales como el gran agitador de las movilizaciones. Sin embargo, los movimientos que encabezan las protestas desconocen la autoridad del exmandatario. ¿A dónde van las movilzaciones en Bolivia?
Si te interesa conocer más detalles sobre este tema, te dejo el newsletter de la semana pasada que aborda con mucho mayor detalle la situación en el país vecino.
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Nos leemos el próximo miércoles, como siempre, en Mate.
Biole.





Gracias por tu laburo Biole! Me sumé hace poco al newsletter, pero nunca me pierdo Es una Trampa.
Sin nociones de geopolítica es imposible que sepamos qué lugar ocupamos en el mundo y cómo nos afecta hacia adentro el posicionamiento del Gobierno.
Saludos!
Gente, tendría varias cosas por decir con respecto a la elección en Colombia, pero ya estoy en horas vencidas. Les escribo mejor sobre la urgencia de comunicar en la Argentina, el arribo de P Thiel y Palantir. Parece que se instala silenciosamente y ya hoy es tarde para que la gente sepa quién tiene sus datos, por la gravedad y peligros de ese actor tan macabro, en asociación con el peluca autoritario.
Dejo por aquí un punto de partida
https://amberbateman.substack.com/p/the-last-intact-ecosystem-and-the?r=2ssh7m&utm_medium=ios